Cómo emprender un negocio On-line (Step 2): EL SOCIO o la pareja de Mus

Ya tenemos la idea, el siguiente paso es elegir el socio (o los socios) con el que vamos a emprender el negocio. Esta elección es sumamente importante, ya que vamos a pasar con él horas y horas y con frecuencia habrá desacuerdos, malentendidos, momentos difíciles…etc, es casi igual de importante que elegir con quién casarse, quiénes van a ser los jugadores de tu equipo (esta analogía se la dejo a mis compañeros expertos en el Marketing Deportivo) o quién va a ser tu pareja de Mus (a nivel profesional). Es aquella persona con quien vas a envidar en unos casos, a pasar en otros e incluso a tomar decisiones tan importantes como echar un órdago a grande en las decisiones más importantes. Entonces, ¿por qué no explicar este segundo paso aprovechando la analogía con el Mus?

Para comenzar, tenemos que señalar que la pareja de Mus la vamos a identificar en gran medida como una empresa cooperativa formada por dos socios, que son sus elementos o miembros naturales, con el mismo nivel jerárquico, y que tienen un idéntico objetivo: ganar una partida o un torneo. Por lo tanto, tanto la empresa como la pareja de Mus, requieren una organización y la aplicación de unos procesos con los que se haga posible alcanzar los objetivos propuestos. Esto es, que ambos jugadores sepan a lo que están jugando, y cuál es la estrategia a seguir, que haya coordinación y organización.

Órdago

La elección del compañero, por lo tanto, es uno de los aspectos más importantes que deberemos considerar. Es por esto que encuentro la analogía con la selección del socio en la empresa. No basta un hombre, hace falta El hombre. Deberemos analizar quién es la persona con la que mejor nos podemos acoplar en el juego, con quien nos entendemos en mayor medida. Cuando las características de ambos jugadores son parecidas, y las relaciones existentes son bastante estrechas, el acoplamiento en el juego resulta sencillo. No obstante, hay que mantener la riqueza de la pareja, ya que perfiles muy similares puede llevar a que la pareja aprenda una sola estrategia y la repita continuamente, hay que evitar caer en la rutina. Hay que buscar esa “mezcla ideal” entre compenetración y riqueza de perfiles.

A continuación, vamos a ver los diferentes perfiles de jugadores de Mus, según su comportamiento en la toma de decisiones, que de nuevo nos sirve para definir las diferentes clases de socios que nos podemos encontrar a la hora de comenzar un negocio:

- El que “juega sobre seguro”: Su capacidad de riesgo es mínima.
– El que “se tira el farol”: Es aquel jugador que se distingue por sus faroles.
– El “zorro”: Es un jugador más técnico, que caza al contrario en el primer despiste que tenga.
– El “impasible”: Aquel jugador que tiene siempre el mismo estado tanto si tienen una buena como una mala jugada.
– El “nervioso”: Es aquel jugador al que le tiemblan las manos cuando lleva juego, sus ojos brillan de alegría, recoge rápidamente los descartes, se pone impaciente…etc.
– El “quejica”: El que no hace más que rabiar y quejarse de su suerte cuando está en una mala racha.
– El “repetitivo”: Es aquel que, careciendo de imaginación, repite las mismas palabras cada vez que tiene alguna oportunidad de hacer alguna jugada.
– El “chillón”: El jugador que no calla durante toda la partida, y pretende apabullar con sus mofas a la pareja contraria.
– El “reflexivo”: Es aquel que a todo le da vueltas y piensa dos veces antes de aceptar cualquier lance arriesgado. Es calculador, y lleva cuenta de todas las jugadas anteriores.
– El “precipitado”: Es aquel que, por el contrario, rara vez se detiene a pensar un momento la jugada, y acepta o provoca sin preguntar a su compañero. Con frecuencia juega de farol y normalmente es un perdedor de mus, que cuando gana hace mucho ruido para compensar y seguir manteniendo el tipo.
– El “prudente”: No le da vueltas a la juagda, su fuerte es no correr riesgos. Gana o pierde según las cartas que le vengan, o mejor dicho, ganan sus cartas.
– El “astuto”: Es el verdadero artista del Mus. Tiene unas dotes especiales para provocar y cazar al adversario cada vez que tiende una trampa. Sus jugadas más usuales son darse mus con treinta y una de mano o duples, pasar, hacerse el distraído, fanfarronear para que el rival piense que va de farol y zas! hacer la mejor jugada de la partida. Aguanta las malas rachas y sabe aprovechar las malas cartas. Es el jugador ideal de mus.
– El “individualista”: Es aquel al que no le va jugar en parejas. Su pareja es un adorno que tiene enfrente. Él sólo habla, envida, gana o pierde sin dejar hacer el juego a su compañero. En las empresas, este tipo de directivo rompe las estructuras verticalmente.
– El “perfecto”: Todo lo sabe y todo lo hace bien al mus, es aquél que te recuerda veinte veces que te has equivocado, aunque en realidad pretende “pasarte la factura” de lo que pueda ocurrir, y lo hace por delante para ir preparando el terreno. Es probablemente el compañero más desagradable de partida.
– El “motivador”: es aquel que más te hace disfrutar durante la partida, te estimula, te apoya y te hace adquirir confianza y superar los momentos más difíciles del juego. Cuando se encuentra un compañero así, suele ser una pareja que gana trofeos, imborrables recuerdos..etc. En la empresa a este tipo de hombres haría que darles un trato especial: son los que mantienen la cooperación y con ello, el balance.
– El “tenso”: es aquel que no sabe ni puede disfrutar de la partida, ya que parece que en ellase juega la vida. Ganar para él es algo vital.
– El “humorista”: Es alguien a quien se busca para jugar porque, independientemente de perder o ganar, la grata velada está asegurada. Te tiene toda la partida en permanente sensación de alivio, y aumenta tu eficacia como jugador.

El mus y los negocios

Sea como sea, debemos conocer tanto los puntos fuertes y débiles del compañero como los propios. Debemos saber observar a nuestra pareja cuando le observamos nervioso. Debemos saberle motivar y animar cuando tiene una mala racha de juego o ha efectuado una jugada que no ha sido acertada. Debemos llegar a comunicarnos y a saber qué cartas tenemos, aun sin tener que hacer señas; sólo con la forma de cortar o de jugar la grande, o de pasar a pares. Ser capaz de hacer esto es tener equipo, lo contrario es tan sólo tener compañero.

¿Y tú, qué tipo de jugador eres? ¡Espero vuestros comentarios!

BIBLIOGRAFÍA

- “El Mus y las funciones directivas: Coordinar, controlar, prever, decidir, organizar… “- Juan Luis Urcola y Pablo Carreño

- Cómo elegir buenos socios en una empresa

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