Internet: Una realidad ¿virtual?

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Internet se parece mucho a una gran ciudad, donde las redes de comunicación son las calles y accesos que permiten llegar a los servicios que se ofrecen a los visitantes. Hay barrios interesantes y barrios peligrosos; hay tiendas de andar por casa, supermercados y tiendas de lujo; hay zonas que vale la pena visitar, y otras que no; hay ciudades universitarias y parques tecnológicos…etc.

Cuando uno va de compras, una forma de encontrar lo que se busca es callejear por el barrio adecuado mirando en las diferentes tiendas. En Internet a esto se le llama navegar.

Al igual que en una ciudad el tendero es el propietario de la tienda y vigila lo que pasa a su alrededor mientras limpia la acera de delante de su negocio, en Internet debemos tener propietarios de cada “tienda” o entorno que pongamos en marcha. De nada sirve crear entornos que no pertenecen a nadie, que nadie cuida ni se siente responsable de ellos, que se deterioran cada día que pasan, empeorando nuestra imagen.

Al igual que en una ciudad el ciudadano tiene su lugar de residencia, en Internet debe conseguir su espacio propio. Una de las razones del éxito de las redes sociales es que proporcionan a sus usuarios este tipo de “residencias”, un lugar donde guardar sus vivencias, contactar con sus amigos y tener vida social, aunque sea virtual. De la misma manera, debemos pensar cómo podemos proveer a nuestros clientes de su propio lugar, en un entorno que  consideran suyo, al que puedan acceder a diario, mantener actualizado y que tenga para ellos una relación lo más emocional/racional posible.

En las ciudades, cada persona pertenece a una tribu (segmentación de clientes) en la que la gente encuentra su entorno personal y donde existen espacios específicos para que se reúnan personas con aficiones  e intereses parecidos. ¿Qué es sino, Facebook, más que un entorno personal donde relacionarte con los demás? Es la mayor demostración de que el ser humano es un ser social por naturaleza. Debemos, por tanto, ser capaces de generar contenido y conversaciones que tengan que ver con sus intereses y con su manera de entender la vida, es decir, con su lifestyle. El tipo de vestimenta, la música, el deporte, las referencias culturales y sus temas de conversación deben ser estudiados para poder basar nuestra conversación e interacción con nuestros clientes.

Al igual que en las ciudades siempre descubrimos un olor evocador, la música de un bar, una nueva tendencia inesperada…etc, en un entorno de internet deben considerarse este tipo de detalles para los clientes, hay que pensar en una pequeña sorpresa diaria, algo inesperado que les alegre el día o les haga simplemente sonreír. Es necesario que haya verdaderos entornos de ocio y entretenimiento que hagan que realizar un pedido se convierta en una aventura o transformen una visita a una página web en un rato de ocio.

Con este símil quiero transmitir que internet no es tan diferente de la vida real, al fin y al cabo el consumidor es el mismo, simplemente debemos saber cómo comunicarnos con él y sacar el máximo beneficio de la red, aprovechando todo su potencial. Poco a poco iré escribiendo sobre las diferentes maneras de entablar esta comunicación en internet y las diferentes estrategias a seguir.

Pero como en toda ciudad un poco grande (e Internet es muy grande), se necesitan planos y guías para saber a dónde ir y dónde encontrar lo que se necesita. Ese es uno de los objetivos principales de mi blog, que te sirva de guía.

Para finalizar, aquí os dejo dos vídeos muy entretenidos que comparan situaciones de la vida real con Google. En el primer caso, se trata de una compra online, y en el segundo de una búsqueda en Google. ¡Divertiros!

 

 

¡Hasta pronto ciudadanos!

BeatrizInternet: Una realidad ¿virtual?

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