[🤔 UNA REFLEXIÓN 🤔]
Me tocó el arte más lento. En todos los sentidos. Soy consciente de que todavía no sabes por dónde voy, pero lo entenderás rápido.
He reflexionado tanto sobre este tema a lo largo de mi vida, que espero explicarme bien. Espero que mis palabras te atraviesen y conecten contigo.
La música
No hay cosa que más me guste, que vivir la música en directo. Sentir los instrumentos, la melodía, las palabras. Me transportan a vivencias del pasado, me recuerdan a personas que han pasado por mi vida, me hacen imaginar un futuro diferente, me impulsan a ser mejor, me sanan. En directo soy mucho más consciente de la letra de las canciones. Será porque toda mi atención está puesta ahí, en lo que estoy escuchando. Cuando la música es solo un acompañamiento de fondo, la concentración es diferente. Aún así, el impacto es rápido. Suena una canción que conecta conmigo, y mi cuerpo y mente se comportan diferente.
La música me atraviesa emocional y corporalmente. Es como una catársis.
La ilustración
Cuando no hay música, y el arte es visual, ilustrado, el impacto es también rápido (incluso más que en la música), pero requiere una atención más activa. Es una impresión, una intuición. Nada más verlo, te genera algo, que en un primer momento no sabes qué es, pero que ya te pone en alerta, ya despierta algo en ti. Después, sigues analizándolo, y tus emociones y reflexiones van formándose, hasta tener una impresión completa de lo que estás viendo.
Los colores, las formas, los rostros. Todo ello te devuelve un mensaje que es interpretado de manera diferente según los ojos que lo miren, y el cerebro que lo analice.
La ilustración es, primero, una intuición, y luego una impresión. Algo que te llega rápido, pero que va formándose de manera definitiva en tu cerebro con el paso de los segundos. Muy rápido, casi instantáneo. Eres tú quien atraviesa la ilustración, hasta estar impregnado de ella.
La literatura
Muy diferente a las anteriores. Más lenta. Exige tu participación activa. Pasa por la imaginación y la interpretación. Si estás haciendo otra cosa, nunca va a atravesarte ni emocional ni físicamente. Va a pasar desapercibida. ¿Cuántas veces has tenido que leer el mismo párrafo dos veces, porque estabas pensando en otra cosa?
Ningún tipo de arte es mejor o peor.
Pero me ha tocado el más lento.
El que aparentemente menos encaje tiene en un mundo cada vez más lleno de impactos inmediatos, de scrolls infinitos, de información corta y rápida. Requiere presencia. Necesita que estés donde tienes que estar. Que no hagas nada más a la vez. Y eso hoy en día, es mucho, pero que mucho pedir.
Esto me hace, en ocasiones, envidiar el arte que le ha tocado a otros. Más rápido, más directo.
Sin embargo, quiero pensar que, cuando conectas con lo que estás leyendo, la literatura es el arte con una mayor profundidad emocional. El que se queda contigo para siempre. El que construye tu mundo interior.
Además, cuando lo digital gana en todos los terrenos, lo físico se mantiene ganador en la literatura. Seguimos prefiriendo los libros en papel. Lo digital no ha ganado la batalla.
Y no sabéis lo orgullosa que me hace sentir eso, del arte que me ha tocado. Y digo que me ha tocado, porque es el arte que mejor sé hacer.
¿Qué opinas tú? ¿Qué arte te llega más? ¿Te ha “tocado” algún tipo de arte?
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